Inicio / Galería fotográfica

 

Presentación
Crónicas
Entrevistas
Reseñas
Ensayos
Contacto
 
 

 

 

Con la publicación de la revista Nexus, La Escuela de Comunicación Social abre un debate sobre los problemas de la comunicación en el mundo contemporáneo. En medio de la mayor proliferación histórica  de medios masivos, modificando con sus discursos las vidas de las personas, esta revista nace en un lugar privilegiado para ejercer el pensamiento: la universidad pública. 

Por: Kevin Alexis García*

 “La desaparición de una lengua es equivalente a una catástrofe cultural, porque con ella se va la identidad de un pueblo, y es también una catástrofe humanitaria, porque ella arrastra a la extinción del pueblo mismo”. Esta sentencia del profesor Hernán Toro tomada de su artículo Contra la Invisibilización, permite comprender, contrario a lo que reza el sentido común, que la comunicación no es solo para el interés de unos pocos especialistas en la materia. Tampoco Nexus, pues en ella convergen, temáticas de interés tan público como la relación entre el periodismo, la ética y la literatura, la producción documental en la región, la crisis del periodismo actual y su cada vez más amenazante fusión con los medios masivos. Y es en esta última palabra donde se comprende que las industrias de la comunicación informan para la masa, que sus discursos influyen y determinan la vida de los pueblos y que, probablemente, jamás en la historia, estuvimos tan sometidos al poder de sus discursos.  

Asistimos a la llamada era de la información y a la revolución de las tecnologías de la comunicación, mientras las relaciones virtuales proliferan y la presencialidad se disminuye. ¿Garantizan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación una mayor cohesión social? ¿Informar es comunicar? ¿Cómo nos relacionamos con el entorno que nos circunda? Las respuestas a estos interrogantes ayudan a develar los artificios instaurados por los medios de comunicación y que, junto a otros temas de igual relevancia, son abordados en Nexus a través de once capítulos.

Presencia del pasado en los medios e industrias culturales, Crisis del periodismo informativo, retorno a la comunicación, La metonimia en los discursos informativos, Prensa y manipulación en “La guerra del fin del mundo”; Conversación con Oscar Campo y Antonio Dorado: Un cruce de caminos en la producción audiovisual, Rastros documentales, Interferencias entre la ficción y el documental, y Comunicación y desarrollo social: entre el terrorismo y la agudización de la pobreza, Son los contenidos en su primera publicación. 

Muestran sus artículos una mirada crítica y libre, desprovista de los intereses políticos y económicos de las aguas en que suelen navegar los medios de comunicación. Tal vez sea esa libertad la que le permite sentenciar a Hernán Toro que la legitimidad de los medios se construye sobre la base de su tendencia a la naturalización, es decir, a querer aparecer como simples vehículos altruistas, de problemas objetivos, servidores de un supuesto bien común, del cual todos, sin diferencias ni de clase o condición, saldríamos favorecidos, negando de esa manera su radical toma de partido, y su profunda incidencia en la percepción que los individuos, nos hacemos de los asuntos. 

Los medios articulan sentidos, relaciones y afectos, son un producto, una representación de la realidad, no la realidad misma, están sujetos a un contexto económico que los determina, afectando directamente la actividad periodística y el cubrimiento de la información. Asistimos a una transformación profunda del canon periodístico. Por tal razón, en su artículo Crisis del periodismo informativo, retorno a la comunicación, el profesor  Julián Gonzáles se interesa por examinar con detenimiento la apreciación, según la cual, otras formas, de comunicación… como la publicidad, el entretenimiento y la propaganda  corporativa, amenazan con fagocitar… el periodismo.

Los medios esconden la influencia del poder estatal sobre sus informaciones, que se precian de ser objetivas y veraces. Sin embargo, los intereses de un gobierno de turno se sienten en las transformaciones sobre las formas de cubrir y nombrar los hechos de una sociedad y sus conflictos, y en la escogencia de las  temáticas que los ciudadanos deben sentir como prioridades por encima de crisis mayores.

Si el mundo se conmocionó de horror al conocer que más de dos mil personas murieron en el atentado de las torres gemelas, José Hleap, en su artículo Comunicación y Desarrollo Social: Entre el Terrorismo y la Agudización de la Pobreza, nos recordará que “según el Informe sobre Desarrollo Humano 2005 del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), “En medio de una economía mundial cada vez más próspera, 10.7 millones de niños no viven para celebrar su quinto cumpleaños y más de 1.000  millones de personas sobreviven en condiciones de abyecta pobreza con menos de un dólar al día. Por su parte, la epidemia del VIH/SIDA, ha causado el retroceso más grande en la historia del desarrollo humano y en 2003 cobró la vida de tres millones de personas e infectó a otros cinco millones. Como resultado, millones de niños han quedado huérfanos”. 

La producción documental en la pasada década, las relaciones entre periodismo, ética y literatura, y ficción y realidad también hacen parte del espectro de temáticas que aborda Nexus.  Es una publicación hecha con rigor que deja entrever una saludable y estimulante utopía entre sus páginas, en medio de sociedades cada vez más erosionadas, es un esfuerzo por develar los artificios que hegemonizan los discursos para comprender el mundo y comprendernos como ciudadanos. Por tal razón, Julián Gonzáles dirá que  para los medios  en algún momento fue necesario ocultar porque la información producía una conciencia y una voluntad que le eran consistentes. Pero hoy es posible estar “informado” y al mismo tiempo socialmente desmovilizado, impotente o indiferente. Y terminará diciendo, más adelante, acerca de un monitoreo realizado a los medios de comunicación, que  “este tipo de conocimiento puede resultar provechoso cuando se articula a organizaciones y movimientos sociales como los de las comunidades indígenas del cauca, a iniciativas de agrupaciones de periodistas interesadas en fortalecer el ejercicio independiente y autónomo de su trabajo, y a organizaciones ciudadanas interesadas en ejercer un mayor control público de la información periodística”, porque, como lo dice Hernán Toro,  toda incomunicación porta en sí los signos de la muerte. 

Revista Nexus N1. Comité Editorial: Carlos Patiño Millán, Julián Gonzáles, Patricia Alzate, Hernán Toro

 

 

 

 

Página realizada por Kevin García. Diseño inspirado en Culture on the edge. 2007